
A decir verdad, los gustos en lo que a complementos se refiere en Andalucía y en Cataluña son diametralmente opuestos. Y digo opuestos en todo: mientras en Sevilla gusta mucho llamar la atención en días especiales ( parece que todo el mundo tenga que darse cuenta que te vas de boda) y llevan pavos reales en la cabeza si se les antoja, en Cataluña son mucho más pudorosos y prefieren "cualquier cosa sencillita". Claro, todo tiene su punto bueno y su punto no tan bueno. Mientras en Sevilla te exprimes el cerebro para no hacer lo que hace todo el
mundo pero que sea vistoso, en Barcelona el reto es hacer algo pequeñito, pero que llame la atención un poco sin dejar de ser discreto... honi mun se lo toma como un reto.
Hace poco he tenido un par de eventos para los que he tenido que trabajar tocados. Por un lado,
ARTIDI ( Escuela Superior de Escaparatismo, Visual Merchandising, Diseño e Imagen) organizó ayer mismo el
"Shopping Circus" para presentar el proyecto final de los chicos de la
escuela. Un par de chicas se acercaron a
Tataricum y decidieron seleccionar entre otras artesanas a
honi mun para el evento. Yo, que no podía estar más contenta cuando me lo contaron, tenía que sacarme de la chistera una colección de tocados y diademas que ellas expondrían allí y que pondrían también a la venta.
Inmediatamente dejé volar mi mente dentro de los parámetros catalanes del buen gusto, o por lo menos, que yo creo de buen gusto :-P y surgió entre otros este tocado bunch: una lagrimita en tono rosa maquillaje oscurito, coronado por un ramillete de flores en tonos rosados.

¿Qué os parece? ¿Os consideráis más bien discretas a la hora de elegir tocado o sois osadas?
Sinceramente, y dejando al margen esta sarta de generalizaciones culturales, para mí el tamaño es una cuestión secundaria. Mientras el tocado sea bonito, me sentiré bien llevándolo.
