
Me encanta esta tela estampada. La he usado ya para muchas ideas de decoración que se me han ido ocurriendo, desde para hacerle una bonita tapa a mi tarrito de nesquik que me traje a Valencia, hasta para una liantura.
Me gusta pensar que son como huevos fritos, muy psicodélicos, aunque yo no dejo de verle también cierto aire pin up a esta diadema, por su carácter descarado, colorista. Ahora mismo está en Sevilla esta diadema, pero a ver si la próxima vez que baje me hago una foto con ella puesta que veáis lo chula que queda.

Ni que decir tiene que el proceso es totalmente artesanal, desde forrar la diadema con la tela, hasta coserle el tocado que la decora y rematarla con la pasamanería por el interior, puliendo cada detalle con cariño.
¿Y a vosotras? ¿Os gusta?

